28.4.12
A mí...
Como un pecador seguro de su perdición, busco consuelo en las palabras, en la poesía que alguna vez pude ver en la vida, con alma colmada y satisfecha, con los ojos abiertos a ella. Ahora pareciera que se ha alojado en mi corazón un vacío creciente, una ausencia que en lugar de llenarse se hace más grande. Estoy muy triste, ni en las cosas pequeñas encuentro el consuelo que busco con ansias, quisiera desvancerme entre el tiempo y no saber más de mí, el ser pesa tanto últimamente, tanto. Es una carga y no un alivio, se a vuelto tan deforme, mi ser ahora es amorfo y desfigurado, no alcanzo a ver ni su principio ni su fin. ¿Qué soy? ¿Qué quiero?, ¿por qué mis deseos se contraponen y pareciera que el mundo se impone ante mi soberbia? Se que debo ser paciente, que todo se irá dando, ¿se dará? yo ya no quiero dar un sólo paso, quiero dejar todo caer, abandonarlo a un destino desconocido romper con toda expectativa mía y de los otros. Ser una ausencia en la memoria de quién hoy me conoce, ser el doloroso recuerdo de una ausencia. No quiero causar pesar, pero no quiero seguir sufriendo, no me gusta el dolor, no me gusta sufrir y hoy me falla el espíritu que siempre he tenido para no hacerlo. ¿Me rindo al dolor? Le extiendo mis brazos y lo vuelvo mi amante. Ni siquiera se que me duele, no entiendo que me pesa... tal vez ese desconocimiento es lo que me hunde, lo que me jala a la sima de mi existencia.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario